martes, 21 de mayo de 2013

La era del Talento


"¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar? " Hellen keller

Nos encontramos en la era del talento. Tiempo en el que se nos exige saber, demostrar, crear, y desarrollar. Además de conocernos y ser diferentes.
Se hace bastante complicado cuando no nos han educado el talento, no nos han enseñado a detectarlo y mucho menos a potenciarlo. 
Ahora comienza nuestro camino de descubrimiento, el despertar del talento, para llegar a ser aquello que queremos ser. 
No cabe duda de la importancia de establecer un entorno emocional positivo para nuestro bienestar y el desarrollo positivo de los niños. Tenemos que tener la capacidad de observar qué hace bien, con qué disfruta, que le hace fluir (flow), y favorecer la expresión de su talento. Facilitar las circunstancias para que el niño pueda desarrollar, con constancia y esfuerzo, aquello para lo que ha nacido. 

Muchas personas nunca llegan a conocerse a sí mismos, ni conocen sus talentos; ¿los conoces tú? Hay personas que creen que no son buenas en nada, y se resignan. 
La educación, a veces,  lejos de potenciarlas, aleja a las personas de sus talentos naturales. Desde la familia y la escuela, debemos aprender a crear las circunstancias adecuadas para que esos talentos afloren, salgan a la luz, y ayudar a los niños a encontrarlos en sí mismos.

Uno de los mayores errores que cometemos los padres y educadores, es imponer actividades que consideramos necesitan los niños, en vez observarlos, conocerlos, y preguntarles a ellos qué les gusta. Podemos reflexionar sobre qué enseñanzas estamos priorizando en el sistema educativo, cómo atendemos a las diferencias individuales, cómo potenciamos el talento. Sin duda, reflexiones que supondrán el primer paso para el cambio: aprender a valorar y a desarrollar el talento y la creatividad.

Y entonces aparece la pasión. Las personas son buenas en las cosas que realmente les gusta y les apasiona. La pasión, tal y como recoge Robinson, es ese deseo irracional que nos desborda, que domina nuestro comportamiento. Es "el elemento", el punto en el que el talento innato, se une a la pasión personal. En ese momento, trabajamos sin cansancio y con gran creatividad. Lástima que muchas personas morirán sin conocer "su elemento". Tanto los colegios como las empresas, deberían ayudar a las personas a encontrar su elemento, para contribuir a su desarrollo y plenitud. 


"La mente intuitiva es un regalo sagrado, y la mente racional es un fiel sirviente; hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado el regalo" Albert Einstein. 

¿Qué podemos hacer para valorar ese regalo, que es la intuición, la creatividad, el talento?.



(Fragmento del libro #QuienEresTu, a la venta 4 de Junio)

lunes, 1 de abril de 2013

El poder de la insatisfacción



"Nuestros momentos de más lucidez suelen tener lugar cuando nos sentimos profundamente incómodos, infelices o insatisfechos. Pues es en esos momentos, empujados por nuestra insatisfacción, cuando salimos del camino trillado y empezamos a 
explorar maneras diferentes de hacer algo, 
o respuestas más certeras"
M. Scott Peck.  Un camino sin huellas





La insatisfacción es la llave del cambio. Es el punto de partida para el 'llegar a ser', el desarrollo, el avance, establecer nuevos objetivos, superar nuestros límites.

Decía Ortega y Gasset, que lo que más vale en el hombre, es su capacidad de insatisfacción. Las personas que viven en la satisfacción crónica, se alejan de los deseos, de sus propias posibilidades; se olvidan de creer, de querer, de romper los limites de la zona de confort; se olvidan de soñar.

Las personas no satisfechas, buscan mejorar, crecer, se permiten inventar, crear. No se conforman; persiguen sus metas. Sienten una inquietud interior que les hace llegar más lejos que las personas satisfechas, las cuales se sienten bien con lo que han conseguido, sin aspirar a más.


"El pájaro quisiera ser nube; la nube, pájaro". Tagore

No hay que confundir insatisfacción con infelicidad. Puedes sentirte feliz y agradecido por lo que tienes, pero con ideas claras de lo que quieres conseguir. Esa visión motiva a la acción. 
Las personas insatisfechas se arriesgan más, provocan los cambios, buscan la excelencia, con incansable energía para perseguir sus sueños.

El poder de la insatisfacción nos hace dar el paso. Emprender. Cambiar. Creer que otra forma es posible. Saber que al otro lado de nosotros, hay un NOSOTROS, con más posibilidades, y mayores sueños. 


"Jamás se descubriría nada si nos considerásemos satisfechos con las cosas descubiertas"  Séneca



lunes, 4 de marzo de 2013

La ciencia del ejemplo


El pasado viernes, gracias a Roberto Luna y sus jornadas TMT (Talento y Management Tendencias), pudimos disfrutar de fantásticas reflexiones sobre el management actual. De todas ellas, las que más me hacen pensar siempre, son las reflexiones sobre dar ejemplo; en la empresa, y en la vida.

Para liderar personas, hay que comenzar por liderarnos a nosotros mismos.



Comunicamos desde el ejemplo, no desde lo que decimos. Qué mejor ejemplo que ser un líder coherente, transmitiendo valores desde nuestro propio comportamiento, en absoluta coherencia con nuestras palabras.
Ahora más que nunca, necesitamos lideres optimistas, que ilusionen, con capacidad de inspirar a las personas, de creer en ellos incluso más que ellos mismos. Lo que se siente, se transmite.

No deberíamos poner a liderar a nadie que no tenga una categoría humana excepcional, recogía Luis Galindo. A veces no somos conscientes de la gran influencia que podemos tener en otras personas; en positivo, y en negativo.

En la era del talento, tenemos que aprender a valorar la formación técnica, pero también a priorizar las habilidades emocionales y sociales: asignatura pendiente del management español. Somos personas tratando con personas. Sin duda, el módulo de habilidades directivas y de inteligencia emocional en la dirección de personas, deberían ocupar gran parte de la formación MBA y de alta dirección, porque es más fácil aprender a interpretar un balance que aprender a interpretar el comportamiento de una persona.
Tenemos que aprender a focalizar en nuestras posibilidades y no en nuestras limitaciones; como personas, y como empresas, preocupándonos de lo que podemos hacer, no de lo que no podemos hacer -recogía Marcos Urarte-, y aprender a cambiar en la salud, y no en la enfermedad, es decir, cuando va bien, y no cuando va mal, que, probablemente, ya no hay nada que hacer.

Y es que el management es nuestra tarea pendiente. Nos debemos un cambio de paradigma en la dirección de las organizaciones, priorizando el bienestar emocional y el desarrollo de las personas que hacen posible la empresa. Para ello es necesario comenzar por uno mismo, analizando nuestra influencia, positiva y negativa, en los demás; nuestra coherencia, qué comunicamos con nuestro ejemplo, y qué podríamos hacer, que no estamos haciendo.

Como decía Einstein, "Dar ejemplo no es la principal manera de influir en los demás; es la única manera"

Gracias a Roberto Luna, Marcos Urarte, Luis Galindo y Simon Dolan por sus aportaciones.

lunes, 18 de febrero de 2013

Emociones 2.0



Que las redes sociales son la revolución de las relaciones humanas no es ninguna noticia. 
Por tanto, los factores presentes en las relaciones personales, se prolongan también al 2.0. Entre ellos las emociones. 
Como interaccionamos, cómo transmitimos, como sentimos, o la falta de autocontrol, el enfado, la ira, la frustración, se presentan en la red en forma de tweets o estados de Facebook fácilmente detectables.

Alguien dijo: 'Podemos tardar 20 años en construir nuestra reputación, y solo 5 minutos en destruirla'.

Porque somos emoción.
Pero las redes sociales tienen un peligro adicional: lo que dices se graba con tinta. 
'Dejame leerte y te diré quien eres'
En un estado de ira, cuando canalizamos esa emoción a través de palabras, estamos bajo ese 'secuestro de la amigdala' o arrebato emocional, donde la razón tiene poco que decir. No dura mucho tiempo, pero una herramienta como las redes sociales como vehículo de expresión se convierte en este caso, en un arma de doble filo. 
Compartimos emociones a través de la red. Pero no sólo transmitimos emociones negativas.
De forma natural, tendemos a crear grupos donde sentirnos respaldados, apoyados, comprendidos, cubriendo esa necesidad social que reflejaba Maslow. Podemos transmitir energía, emociones positivas, fuerza, cariño, apoyo, e incondicionalidad.  Mas allá. A veces, sin saberlo, utilizamos las rrss para percibir nuestra red de apoyo social, no sentirnos solos, percibir que hay personas que están con nosotros,  y nos apoyan, afianzando nuestra seguridad, confianza y autoestima. Investigadores han detectado que las interacciones positivas en redes sociales activan las mismas áreas cerebrales que los besos; pueden generar la misma emoción. 
Tenemos que seleccionar bien con quien nos relacionamos, en función de lo positivo que nos aportan, y lo que nosotros podemos aportar.  Relaciones 2.0 para traducirlas después al 1.0; momento en el que adquieren el verdadero significado y mayor profundidad emocional. 

En el fondo, son las relaciones con las personas lo que da valor a la vida. (Karl Wilhem)

viernes, 4 de enero de 2013

El secreto de la felicidad



Tradicionalmente se ha hablado de la búsqueda de la felicidad. Realmente todos/as los que la buscan, se dan cuenta de que no se encuentra.  
La felicidad se construye
Depende de nosotros mismos.
Cada persona debe aprender a construir su propia felicidad, aprendiendo a pensar, a interpretar situaciones, emociones, a disfrutar de las pequeñas cosas, a entusiasmarse, a crear. 
Me pregunto por qué no nos enseñan desde pequeños que ser feliz sólo depende de uno mismo...

Dicen que la felicidad es experimentar emociones positivas en un gran porcentaje de tiempo, respecto a la cantidad de tiempo que experimentamos emociones negativas (Diener, Sandvik y Pavot, 1991). Es decir, un balance positivo de las emociones positivas frente a las negativas. No es tan importante la intensidad de la emoción como la frecuencia. Visto así, hay más personas felices de las que se creen. Pero buscamos algo que no existe, porque no sabemos lo que es.

Ser más felices no sólo nos hace sentir mejor, sino que nos da más energía, nos hace estar más sociables y creativos, más generosos y proactivos, y, algo muy importante, hace sentir mejor a las personas que nos rodean. (Barbara Fredrickson, 2004).

Una investigación desarrollada por Sonja Lyubomirsky, revela que lo que diferencia a las personas felices, son unos patrones de pensamiento y comportamientos más positivos que les hace sentir felicidad. Las personas felices tienes mejor autoestima, mayor confianza en sí mismas, una actitud más positiva y un mayor optimismo.
Quiza lo más revelador de la investigación, es que concluye que hay un 40% de felicidad que podemos aumentar aprendiendo a pensar
Es decir, un 40% de felicidad que depende de nuestro esfuerzo por querer ser felices y usar herramientas para ello. (Sonja Lyubomirsky, 2008).
 
Un ejercicio fantástico que podemos empezar por hacer nosotros mismos es que cada noche, antes de dormir, escribamos en un cuaderno 3 cosas positivas que hayan ocurrido en ese día.  
Focalizar en lo positivo, esforzarnos por ver la parte buena de cada circunstancia, y disfrutar de las pequeñas cosas, son, probablemente, los secretos de la felicidad.

domingo, 25 de noviembre de 2012

De por qué algunos no caen, y otros no se levantan

Cuando se me ocurrió la frase que da titulo al post, me vinieron a la mente muchas de las herramientas estudiadas en psicología y coaching para afrontar la realidad.

Lo más bonito de mi trabajo, sin duda, es conocer personas. Cada persona, con una experiencia diferente, hábitos, vivencias y actitud diferente, afronta la realidad con herramientas propias, teniendo mayor o menor facilidad para superar obstáculos (resiliencia).

Esas herramientas mentales, que a lo largo de  la vida se aprenden y desarrollan, que te capacitan  para afrontar dificultades,  adaptarte al cambio, y permanecer a salvo en situaciones difíciles. Se ha comprobado que la capacidad de adaptación, resolución de problemas, y todo lo que engloba la inteligencia emocional, con entrenamiento, la seguimos desarrollando hasta el día de nuestra muerte. Al contrario que el CI que es más estático; ya sabemos dónde tenemos que centrar nuestro esfuerzo.

Gran parte de la clave está en la percepción.
Como dijo Henry Ford: "Tanto si crees que puedes como si no, estás en lo cierto"

Si en una situación dificil tenemos percepción de falta de control, actuamos como barcos a la deriva. Seligman lo describía muy bien con el término "Indefensión aprendida". Su definición recogía que se refiere a "la condición de un ser humano o animal que ha aprendido a comportarse pasivamente, sin poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades para ayudarse a sí mismo". Aunque tradicionalmente se ha relacionado con los estudios sobre depresión, es perfectamente aplicable a cualquier actuación del ser humano ( y animal), en el que tras varios intentos por conseguir algo sin resultado aparente, la confianza en las propias posibilidades va menguando, hasta que se deja de intentar. Aqui podemos ver un experimento sobre indefensión aprendida inducida.




Lo más determinante en la capacidad de afrontar y superar obstáculos, puede ser la confianza en uno/a mismo/a y la motivación personal para levantarse. 

"El amor mueve el mundo". 
Cada vez que me preguntan cuál es el motivador más potente del universo, para mi es sin duda, el amor. El amor en todas sus facetas: el amor a uno/a mismo/a, a los demás, el amor a la vida. Y se convierte en la mayor fuente de energía dificilmente comparable. 
Como decía Viktor Frankl, en "El hombre en busca de sentido", "sólo fueron capaces de sobrevivir en aquellas circunstancias, las personas que tenían una razón para no morir". Esa razón casi siempre se trataba de alguien
En circunstancias menos extremas, como puede ser nuestra vida hoy, la razón por la que hay personas que no caen,  o  son capaces de levantarse antes frente a las dificultades, es porque tienen una razón poderosa, una motivación, y además creen que pueden hacerlo. En este caso se vuelven a unir el sentir, pensar y actuar.
Nuevamente dejamos la responsabilidad del éxito en la vida en las manos de la confianza en uno mismo.
Como dijo Mario Alonso Puig en el Ser Creativo:
"Tenemos que enseñarle a nuestros hijos ética y creatividad. Hay que construir confianza y no edificios".

 





martes, 16 de octubre de 2012

Liderando en femenino


Cada vez se habla más, pero no suficiente, de las grandes capacidades de la mujer para liderar personas. 
Las investigaciones de las neurociencias demuestran esa especial capacidad del cerebro femenino para gestionar personas, especialmente por la empatía. 
Esta es la base de los estudios sobre Neuroliderazgo femenino, donde se evidencian las caracteristicas de la mujer en el liderazgo organizacional, con un estilo de liderazgo cercano, emocional, generador de implicación y compromiso en los colaboradores, teniendo como base la empatía.

"Del corazón a la inteligencia es más fácil el camino que de la inteligencia al corazón" S.Catalina.

La empatía la definimos como la capacidad para ponerse en el lugar de otra persona, bien porque sabemos qué siente (también llamada empatía cognitiva) o porque llegamos a sentir lo mismo que la otra persona (empatía emocional). 
Las investigaciones apuntan que los hombres tienden a experimentar la empatía cognitiva, mientras que la mujer lo vive  más a nivel emocional. Igualmente, destacan una mayor capacidad en la mujer para comprender sus estados emocionales y los de los demás; esto es, mayor inteligencia emocional.
Según estos resultados, y teniendo en cuenta que el 80% de las competencias del lider son emocionales, equilibrar los equipos directivos con la presencia de mujeres en altos cargos beneficiaría mucho a la empresa.

Pero la realidad es otra.

Más allá de las capacidades y potencialidades, seguimos con ese 'techo de cristal' que no se ve, pero que de alguna manera sigue impidiendo a las mujeres cualificadas optar a puestos de dirección.
Según un articulo que publicaba El Pais en 2012, se necesitarían unos 40 años para equilibrar la proporción de mujeres en los consejos de administración de las empresas europeas.
Datos que siguen siendo alarmantes, y, en mi opinión, se avanza demasiado lento. 


Analicemos algunos datos*:
- En 2011, más del 60% de las licenciadas eran mujeres.
- La proporción de mujeres con estudios de posgrado es mayor que la de hombres.
- La participación de la mujer en los programas MBA executive en las escuelas de negocios españolas no supera el 32% en el mejor de los casos (al ser programas en los que se adquiere una visión general de la empresa), ascendiendo hasta en un 60% en el caso de programas de áreas funcionales como RRHH o Marketing.
- A medida que aumenta la categoría profesional, disminuye la presencia femenina.
- Cuando hablamos de alta dirección, sólo el 8% son mujeres.

¿Y qué hacemos con el talento femenino?
Las necesidades en la dirección de personas ya no son las mismas que hace unos años, cuando 'saber mandar' o 'mantenerse firme en las decisiones' eran suficiente para dirigir. Este entorno cambiante e incierto exigen del líder un comportamiento que inspire, motive e ilusione, que potencie el desarrollo de las personas, sacando lo mejor de ellas. Este estilo de liderazgo está muy vinculado al liderazgo emocional, y al estilo de liderazgo femenino.
Un estudio de Mckinsey revela que las empresas que equilibran la presencia de mujeres y hombres en los puestos de dirección, incrementan sus beneficios un 56% frente a las empresas exclusivamente masculinas. 
Integrar y equilibrar el talento femenino y masculino debe ser un objetivo de la empresa del siglo XXI, enriqueciéndose de las capacidades de unas y otros, potenciando el desarrollo de las competencias emocionales en la dirección de personas, el equilibrio, la conciliación, la flexibilidad, que permita una integración real sin limitaciones por patrones sociales, donde la mujer juega en desventaja.

Como recogía Virginio Gallardo hace unos dias: "Tenemos un problema de educación que nos hace sobrevalorar lo analítico y subestimar el poder de la intuición y la emoción. Somos seres emocionales, nos guste, o no"

*Fuente: genet.csic.es / estadistica 2011 PWC

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Éxito

Hoy es un día especial para mi. Cumplo años.
Es uno de esos momentos en los que, de alguna manera, haces una revisión de tu vida, y te evalúas.
Y, ¿sabes que? Soy una persona de éxito. Creciendo cada día un poco más, un poco mejor.

Mi definición de éxito (según Ralph Waldo Emerson):

"Reír mucho. 

Ganar el respeto de personas inteligentes y el aprecio de los niños; ganar la aprobacion de críticos honestos y superar la traición de falsos amigos. 

Apreciar la belleza; (los #momentos)... 

Encontrar lo mejor en el interior de los otros; dar todo de uno mismo. 

Dejar el mundo un poco mejor, ya sea por haber tenido un hijo, cultivar un huerto o haber redimido tu condición social; haber jugado y reído con entusiasmo, y cantado con alegría.

...Saber que como mínimo alguien ha respirado más facilmente porque tú has vivido... 

Esto es haber tenido éxito”


Gracias a todos/as por estar siempre ahí :)

Laura

viernes, 14 de septiembre de 2012

Potenciar el #TalentoEmocional


O es cosa mía, o últimamente se está dando mayor relevancia a la importancia de las emociones en la empresa. En un mes, tengo previstas diferentes acciones formativas y ponencias sobre Inteligencia Emocional, y todas ellas vinculadas a la organización. 

Desde la escuela de negocios con la que colaboro, asi como empresas privadas, consultoras, organismos públicos, y cursos subvencionados, se está enfocando la formación directiva desde el desarrollo de competencias emocionales, como aspecto básico en la gestión de equipos. Lo cuál me parece más que acertado.

Y es que la estadística es clara: en la selección de directivos/as, más del 80% de las competencias que se buscan son emocionales.
Esta formación, desde mi punto de vista, estaba 'coja'. Se ha limitado a formar al directivo/a en habilidades interpersonales como comunicación, trabajo en equipo, resolución de conflictos... pero pocas veces se han trabajado las competencias personales, como la autoestima, la conciencia emocional, o el compromiso.
Y es que el comienzo está en uno mismo
El autoconocimiento o conciencia de si mismo, es la llave para poder gestionar nuestras propias emociones, automotivarse, autorregularse, y relacionarse de manera adecuada con otras personas. Sin esa base, no se puede pretender el éxito en la organización.


“Cuanto más abiertos estemos hacia nuestros propios sentimientos, mejor 

podremos leer los de los demás”. Daniel Goleman.


Está demostrado que la inteligencia emocional está directamente relacionada con el éxito personal y profesional.
Sternberg definió a las personas exitosas como 'aquellas que tienen más probabilidades de conseguir sus objetivos', y definió 20 criterios que presentan las personas exitosas, relacionadas con el liderazgo,  entre ellos: 

Reconocen los errores.
Son independientes y confían en sí mismas.
Equilibran el pensamiento analítico, creativo y práctico.
Disponen de una alta automotivación.
Se orientan hacia el producto.
Completan la tarea y llegan al final.
Tienen iniciativa.
No tienen miedo al fracaso. 
Tratan de superar las dificultades personales.
Tienen autoconfianza. 

La mayoría de estos criterios se basan en competencias personales y sociales, más allá de conocimientos técnicos o teóricos en la ejecución del trabajo. 
Al analizar a lideres que han fracasado en su gestión, la mayoría de ellos coinciden en su dificultad para implicar al equipo en el proyecto. Esa competencia, es pura inteligencia emocional, basada en la autoestima, y confianza en uno mismo, capacidad de comunicar, de inspirar, o, como se recoge en las obras sobre liderazgo:  "Liderar es fluir, influir y confluir".
Llegados a este punto parece evidente por qué se le debe dar la importancia que se merece la formación y desarrollo de competencias emocionales (especialmente a través del coaching) en la gestión de equipos.

Y es que el mayor talento de las personas que gestionan personas, y a la vez el más difícil es, sin duda, el Talento Emocional.

lunes, 30 de julio de 2012

Vivir el #momento

En esta semana entramos de lleno en el mes de agosto.
Un mes vacío o algo improductivo, para unos, y el mes del año para otros.
Las que somos mamis, tenemos que hacer maravillas para la conciliación. Traducida a la realidad, esa palabra significa compaginar trabajo sin horarios con el 'rol de mami' también sin horarios. Deporte reservado exclusivamente para personas extraordinarias ;)
Sin saber lo que nos vamos a encontrar en el mes de septiembre, cuando el pais vuelve a la normalidad, son muchas las personas que disfrutan de vacaciones, tiempo en el que desconectamos, nos cargamos de energía, para volver a empezar. Al otro lado, somos muchos los profesionales que, en ausencia de esa posibilidad de vacaciones,  intentamos disfrutar de #momentos, que son esas emociones de felicidad, desconexión, placer, libertad, disfrute y buena compañía, reducida a #momentos, sin (querer) saber qué te vas a encontrar mañana.
Estudios recientes han demostrado que una de las razones de mayor infelicidad del ser humano es estar más pendiente de lo que pueda pasar mañana, y de recordar cosas del pasado, que de VIVIR plenamente lo que está pasando HOY. Lo que llamamos tener conciencia del #momento, o atención plena a la realidad. Y es tan cierto... 
Es parte de nuestro aprendizaje, imagino que por supervivencia, también lo llevamos en los genes, estar pendiente de que 'mañana todo irá bien'. 
Lo que ocurre es que las circunstancias socioeconómicas actuales del país, no hacen más que potenciar la incertidumbre (por tanto el miedo) sobre 'el mañana', disminuyendo nuestra percepción de felicidad, teniendo la mayor parte de nuestra atención concentrada en el futuro que en la vivencia actual. Asi, pasan los días y nos sentimos ansiosos por algo que aparentemente esperamos pero que nunca llega, mientras dejamos pasar los días llenos de #momentos no disfrutados. Y no somos conscientes. Necesitamos una #actitudpositiva que nos haga mirar las cosas con optimismo y positividad.

Hay personas que cargan con tres tipos de preocupaciones: lo que ya ha pasado, lo que está pasando, y lo que aún no ha pasado pero cree que puede pasar.

Desde hace dos años tuve la suerte de vivir un acontecimiento poco agradable, que me hizo cambiar mi filosofía de vida. Y digo suerte, porque aunque la vida te presenta retos y obstáculos continuamente, 'todo pasa por algo'. Te hacen crecer, aprender, cambiar, y te enseñan razones por las que luchar.
Pero lo más importante es que te enseñan a reinventarte y a superar el mayor de los obstáculos: tú mismo. 


Desde ese acontecimiento, he aprendido a vivir con esa filosofía de 'el valor de los #momentos'. 
No es más que devolver la atención a la vivencia del #momento, darle valor sobre todas las cosas, porque no se va a repetir más, ni con la misma forma, ni con las mismas circunstancias. Es transmitir esa visión de ese valor a las personas que comparten contigo esos momentos, haciéndonos conscientes del 'ahora', potenciando con el mínimo esfuerzo la percepción de felicidad por la vivencia actual, disminuyendo asi la preocupación por un mañana desconocido que centra nuestras preocupaciones de forma improductiva. 
No es más que aprender a vivir. 

No se recuerdan los días; se recuerdan #momentos. (Cesare Pavese) 


lunes, 11 de junio de 2012

Adaptación en tiempos de cambio

Ha sido un largo fin de semana analizando los procesos de internacionalización en las empresas, como parte de mi formacion en el master, a la vez que preparando una acción formativa que imparto en una empresa en Córdoba, sobre adaptación al cambio.
Y me ha dado que pensar, y compartir mis reflexiones en el blog.




Empresas que se reinventan. 
Esa es la diferencia entre las que se quedan, y las que desaparecen.

Esa reinvención implica un cambio en los procesos de gestión, los procesos productivos, en las relaciones, en la creación de productos, etc.  Como en la vida misma, sobreviven las mas fuertes. Para mi, el concepto de inteligencia esta vinculado a la capacidad de adaptación, y este concepto es también extensible al mundo empresarial. 


Reinventarse como posibilidad de supervivencia.

Todo ello ocurre bajo un clima de cambio, en el que se pasa de una situación de aparente seguridad, zona de confort, a algo desconocido, teóricamente mejor que lo anterior, a lo que miramos con cierto miedo y desconfianza. En este periodo de transición entre lo que era y lo que será, debe resaltar una adecuada gestión. 
Las empresas españolas, puede que por el peso de la cultura del arraigo y la estabilidad,  tienden a no saber gestionar adecuadamente los procesos de transición al cambio, a los que no se les da la adecuada importancia. Y ese es el gran error. Porque todos los procesos que se desarrollan en la empresa lo desarrollan su activo principal: las personas. Y establecer una adecuada planificación en las transiciones de los procesos de cambio debe ser objetivo prioritario para asegurarnos el éxito empresarial.

¿Con que dificultades nos encontramos al afrontar un proceso de cambio?

  • Desconocimiento de los objetivos de la empresa 
  • Falta de seguridad del colaborador, sobre las condiciones laborales futuras 
  • Falta de confianza sobre la propia capacidad 
  • Expectativas de auto eficacia negativas.  
  • Apego excesivo a las condiciones actuales.  
  • Miedo a lo desconocido. 
  • Barreras individuales. 
  • Ausencia de una adecuada gestión emocional hacia el colaborador  
  • Falta de motivación al cambio 
  • Necesidades individuales contrarias a los objetivos de la empresa. 

 Frente a situaciones como estas, que se esconden en forma de resistencia al cambio, la empresa debe gestionar de forma explícita la transición, y no dar por hecho que se gestiona sola, como es común. Unas claves:

  • Potenciar la percepción de seguridad y estabilidad para el colaborador 
  • Enfocar el cambio como un proceso de aprendizaje y adquisición de nuevos conocimientos para los profesionales 
  • Entender el cambio como un compromiso mayor entre empresa-colaborador,  
  • Dejar de hacer lo rutinario para hacer cosas diferentes 
  • Enfatizar la confianza de la empresa en los profesionales incrementando así su seguridad y confianza personal ...

 En situaciones como la que vivimos actualmente en España, se hace imprescindible Reinventarse, adaptarse y rodearse de los mejores.
Para ello la dirección debe enfatizar el papel de las personas en la organización,  ejerciendo un liderazgo positivo, estableciendo una comunicación fluida, cercana, transmitiendo seguridad y percepción de control, traduciendo los retos en oportunidades y creando un compromiso bidireccional basado en la confianza.
Creer en las personas.
Este es el gran reto de la empresa española.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Crea tu magia

Ante la adversidad, la unión hace la fuerza.
Solidaridad es una palabra que aparenta ser poco justa, porque implica desigualdad. Aunque el significado es precioso, "el sentimiento de unidad basado en metas o intereses comunes". 
Para mi, ser solidario es ser social. Ayudar, Apoyar. Aportar.
En los tiempos que vivimos, las metas o intereses comunes son más comunes que nunca: vivir, sobrevivir, reinventarse, trabajar, ser feliz... Y esta palabra adquiere más significado si cabe. 
A mayor empatía mayor solidaridad. La capacidad de ponernos en el lugar del otro, nos hace más conscientes de sus necesidades. Pero para ello es necesario ser conscientes de nosotros mismos y de nuestra capacidad de aportar a otros/as, porque todos/as tenemos algo que enriquece a los demás.
En el último mes, he recibido más muestras de agradecimiento que en el último año. Agradecimiento por nada, sólo por hacer lo que más me gusta, ayudar a las personas a llegar donde quieran ir. Pero nunca espero agradecimiento, de hecho, no solemos agradecer las aportaciones emocionales, a veces ni siquiera detectarlas. Pero dar con personas especialmente sensibles, agradecidas, resilientes, y aportarles algo que les ha ayudado a  encontrar su camino, ha sido más grande para mi como persona, que para todos ellos, seguro :)

Y el hecho de poder aportar algo a los demás, es lo que me hace tener fuerzas,incluso en los momentos difíciles,  para poder seguir aportando. Dar me hace crecer.  Pero engrandecer el mundo no es cosa de unos pocos;  todos/as podemos aportar algo a los demás. 
No pienses qué puede aportarte el mundo a ti; piensa qué puedes aportar tú al mundo...
Jugamos a crear magia? 
(maravilloso video, 01min:30seg)








miércoles, 25 de abril de 2012

Emprender con emoción



Este fue el titulo de mi (breve) intervención en Emprende 21.

La primera reflexión que me hice fue: ¿Por qué hablar de emociones (también) en el emprendimiento?

Foto de @jesus_candon :)
Las personas, somos emoción. Por tanto, en un proceso en el que tomamos decisiones tan determinantes para nuestra vida como es emprender, las emociones están más presentes todavía. Emociones positivas, y menos positivas. Emociones que, sin darnos cuenta, tiñen nuestro comportamiento de euforia, miedo, alegría o desesperanza.


De todas las emociones, hablemos del miedo.


El miedo es una emoción que se desencadena ante un peligro real o imaginario. Si, real, o imaginario. Y la mayoría de nuestros miedos los creamos nosotros, están en nuestra cabeza. Somos especialistas en anticiparnos a cosas que aun no han sucedido, pero al anticiparnos generamos la emoción. Emoción que a veces nos limita, como el miedo.

En el proceso de emprender, el miedo se esconde detrás de nuestras excusas. Debemos saber detectar dónde está el miedo, poder aislarlo y seguir nuestro camino. De lo contrario, el miedo tomará el timón de tu vida. Y bloqueará tu creatividad, tus iniciativas y tu comportamiento.

Uno de los mayores miedos del emprendedor es el miedo al fracaso. El 64% de los españoles que inician una empresa y fracasan, no lo vuelven a intentar. ¿Por qué? Porque no nos enseñan a gestionar el fracaso. El fracaso como parte del éxito. El fracaso debe ser una opción, no una derrota.

Aprender a gestionar el fracaso es nuestra asignatura pendiente en el proceso de emprender. Ésta está directamente relacionada con la autoestima, la seguridad personal, la confianza en si mismos, y la red de apoyo social y emocional.

Me gusta hablar de Resiliencia del emprendedor: lo que diferencia a un emprendedor de otros, es la capacidad de superar obstáculos y dificultades, aprender de ellos y conseguir sus objetivos. Reinventarse. Volver a empezar.

El miedo es el  mayor limitador de sueños; y sólo se puede minimizar con una emoción positiva más fuerte: seguir soñando...





Gracias a Rafael Ventura por contar conmigo :)


domingo, 15 de abril de 2012

El Talento #semueve

Esto es sólo parte del equipo de #Malagasemueve. Gracias a tod@s!! 


Con resaca aún del evento más largo en el que he participado (12 horas), aún me quedan fuerzas para escribir unas líneas.
Premio a la más mencionada y Boris Soler al mejor proyecto
Con 1.100 personas inscritas tuvimos que cerrar inscripciones por problemas de aforo. Fueron muchas las personas que por alli pasaron a disfrutar del Talento de emprendedores malagueños, que, con su ideosincrasia, contagiaron con sus ideas, conocimientos y pasión a los que alli escuchaban. El premio al mejor proyecto de 20 en 20 fue para el cada vez más grande Boris Soler, que con su presencia llenó el aforo. Simplemente lo adoran :)


Inauguración oficial del evento
Paralelamente a la exposición de proyectos, se desarrollaban talleres donde profesionales como Arturo Moran, Sonia Chacón, Blocdeesbozos, Pizcos o Evaristo Nogales compartían sus conocimientos sobre creación de contenidos, Pinterest, Prezi, o Google+, respectivamente.
Para mi el día fue todo emoción.
Mi taller, sobre marca personal en las redes sociales, se inició con una sorpresa de mi ardicompi Rafael Benitez, al que desde aqui le agradezco su complicidad, profesionalidad, creatividad y locura :) 

Y me despido con agradecimientos, en este caso, a las personas con inquietud, que estuvieron alli con nosotros/as. A Marivi Romero, persona a la que hace dos meses presenté la posibilidad de hacer el evento en Málaga y que SIEMPRE apoya de forma incondicional. Al equipo de #Malagasemueve, porque un evento asi no sale si no es con muchas personas implicadas y comprometidas, y a mis ardillas, al equipo de @Walnuters, Evaristo, Luis, Rafa, Carlos, Pablo, etc... por excelentes profesionales y amigos, y provincia a provincia van a conseguir que España entera #semueva :)




Mis ardis, Luis García y Evaristo Nogales :)


viernes, 6 de abril de 2012

Viviendo la Resiliencia


¿Por qué hay personas que nunca caen, y otras que no saben levantarse?
¿Por qué hay quien crece tras los fracasos, y quien no sabe reponerse?
La respuesta casi siempre es la misma: por tu ACTITUD.

Tu actitud ante la vida, ante la adversidad, la forma en la que afrontas los problemas, las dificultades, los obstáculos.

“El Ser Humano es responsable de lo que hace,  de lo que ama y de lo que sufre” Víctor Frankl 

Conocí la palabra Resiliencia de la mano de Elsa Punset hace algún tiempo.
En ese momento, todo tuvo una explicación. Esa palabra dio sentido a mis vivencias, a mi pasado, y a mi futuro.
Resiliencia, es la capacidad que tenemos las personas de superar obstáculos y dificultades en la vida, y aprender de ellos. 

Dificultades en la vida que nos hacen empequeñecer y querer esconder la cabeza, ante las que decidimos crecernos y afrontar la realidad aportando la mejor versión de nosotros mismos. Viviendo la resiliencia.

Uno de los libros recomendados para analizar la fuerza de la actitud y la resiliencia, es "El hombre en busca de sentido",  de Viktor Frankl. En él, describe sus vivencias en Auschwitz, donde, entre otras cosas, habla sobre las motivaciones del ser humano, lo que lleva a algunas personas a superar cualquier obstáculo, y a otras no. En resumen, Frankl dice:  “Llegué a comprender que el primordial hecho  antropológico humano es estar siempre dirigido o apuntando hacia algo o alguien distinto de uno mismo: hacia un sentido que cumplir,  u otro ser". 

Es decir, cuando nuestro "Por qué" va más allá de nosotros mismos, soportamos cualquier "Cómo" (parafraseando a Nietzsche).

Asi que no hay que buscar en los libros el significado de la palabra resiliencia; sólo tienes que mirar  a tu alrededor. Estamos rodeados de personas GRANDES, que se reinventan cada día, sacan fuerzas de donde no las hay para superarse y dar la mejor versión de si mismos, a pesar y sobre las dificultades, adversidades y obstáculos, porque tienen un MOTIVO que les mueve, les impulsa, y les guía. 
¿Sabes cuál es tu motivo?
Búscalo también dentro de ti.
Vive la Resiliencia.

"Nunca sabes lo fuerte que eres, hasta que ser fuerte es tu única opción" 
                                                                (autor desconocido)







Para ti, Ysabel  ;) 
Podéis leer también:
Gana la resiliencia, de Ruben Turienzo
Resilientes de Pilar Jericó 



jueves, 29 de marzo de 2012

Dirigir desde la emoción




Como dijo Aristóteles, 

"El hombre más poderoso, es aquel que es totalmente dueño de sí mismo".


Plastilinología by Paqui Fernández 
Eso es  Inteligencia Emocional.

Desde hace unos años, la formación directiva (de calidad), lejos de limitarse a formar de manera técnica y superficial, centra parte de su tiempo a formar en inteligencia emocional. Los que no lo hacen, ademar de ir en desventaja, están haciendo ojos ciegos a una necesidad imperiosa de desarrollar habilidades para relacionarnos con personas, justamente el activo más importante de las empresas que luego van a liderar.

Según un estudio realizado en EEUU, la Inteligencia Emocional se posiciona como la característica determinante al 80% en la selección de un directivo, dejando la formación, experiencia, y conocimientos técnicos como el  20% de ese éxito profesional.

"Cualquiera puede enfadarse, eso es muy fácil. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el proposito justo y de la forma correcta, eso ciertamente, no resulta tan fácil" Aristóteles.

La capacidad de detectar nuestras propias emociones y controlarlas, detectar las emociones de los que nos rodean, tener empatía, ser asertivo/a, saber comunicar, saber escuchar, entender y comprender a tu equipo, motivarlos y más difícil aún, motivarse uno mismo, son algunas de estas competencias emocionales vinculadas a la gestión de personas. 

Una de las más bellas definiciones del Liderazgo lo resume perfectamente:
"El liderazgo es el proceso de influir en otros y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo en el logro de objetivos comunes. Se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un equipo"

A la gente se le convence con la razón, pero se le conmueve con la emoción. Los lideres excepcionales transmiten pasión. Lideran desde el corazón, con inteligencia, enfocados hacia el futuro y generando compromiso en su equipo. Es lo que se llama liderar desde la emoción. 
Bienvenidos al liderazgo del futuro.